Con el objetivo de facilitar el desplazamiento de los cientos de peregrinos que durante estos días comienzan a preparar su llegada a Andacollo, se realizó la instalación de nueva señalética en la tradicional Ruta del Peregrino, de cara a la próxima celebración de la Fiesta Chica de Nuestra Señora del Rosario de Andacollo.
Los trabajos de las señaléticas fueron desarrollados por la empresa Punto Azul, junto a voluntarios de la Guardia del Santuario, quienes durante este fin de semana recorrieron distintos puntos del trayecto donde hubo importante apoyo del padre Pedro Rojas, revisando las condiciones del camino y definiendo los lugares donde se requería reforzar la orientación de los peregrinos.
La denominada Ruta del Peregrino comienza en las inmediaciones del sector de Maitencillo y atraviesa sectores de cerros y quebradas hasta llegar a Andacollo. Se trata de un recorrido distinto al utilizado habitualmente por los vehículos, lo que hace que su trazado sea más complejo de seguir, especialmente durante esta época del año.
Las recientes lluvias también han generado un crecimiento importante de la vegetación en algunos sectores, dificultando la identificación de determinados tramos y aumentando las posibilidades de que quienes realizan el recorrido puedan desviarse o perder la huella.

Un camino de fe y tradición
La ruta tiene una extensión aproximada de 8 a 11 kilómetros en su tramo de cerros, con un nivel de dificultad entre moderado y difícil. El recorrido presenta un importante desnivel positivo, estimado entre 600 y 740 metros, alcanzando sectores cercanos a los 1.100 metros de altitud.
Para quienes emprenden el peregrinaje desde Coquimbo o La Serena, la caminata puede alcanzar aproximadamente 50 kilómetros de recorrido continuo, dependiendo del punto de partida y del trayecto utilizado.
Tradicionalmente, muchos peregrinos comienzan su caminata durante la noche para llegar a Andacollo durante las primeras horas del día. En el tramo hacia la comuna minera, el camino se interna por sectores montañosos y quebradas, convirtiéndose en uno de los momentos más exigentes de la peregrinación.
Por ello, quienes opten por realizar esta ruta deben considerar elementos básicos de seguridad, especialmente linterna frontal, calzado con buen agarre, ropa adecuada para las bajas temperaturas nocturnas y suficiente agua.